Hola niña ¿dónde estai?
siento fuego quizás miedo, de no soplar
hay una mochila llenita de dinamita con tu nombre
y las mechas, ya se enredan con mi pelo
Hoy no estás y te extraño a pesar
del vacío inmenso que dejas, cuando no estai
El intento del sueño conciliar
es un trabajo contando ovejas
y en lana te transformarás.
No soy nada y nada espero
sé que tienes heridas en los dedos,
de tanto peregrinar por las rocas,
se refugiarán en canciones infinitas.
Pedazos, retazos, recuerdos presentes como regalos
en sonidos misteriosos, queda tanto por rehacer
no te asustes, tengo abrazos pa’ ti
sale el humo por mis dientes, con tu nombre otra vez.
Pedazos, retazos, recuerdos presentes como regalos.